Eso lo creían los "Toreros muertos"; yo sé que sólo he bebido 2, negras, buenísimas.
Celebro el aniversario de este "no sé qué pasará, pero ahora más", ahora bebiendo de la botella, antes pateándome las calles todo el día, sólo que, en vez de buscando curro o casa, recogiendo datos para la comparativa que requiere cierta obligación social (los precios de un regalo de boda). Lo celebro ensimismada en mi silencio, recordando mi miedo, mi incertidumbre, mirando para mi hoy, que tan distinto y tan parecido se me antoja del ayer.
Y, como introducción a este aniversario extraño, un encuentro con las musas inspiradoras de mi camino, musas imperfectas que me gustan y siento que somos fases superadas pero que, en este caso, pasan a ser otra fase de búsqueda.
(Lo dejo por hoy. Ahí va, sin foto ni ná, como otras veces pzzz)