
Trato de procesar las observaciones que recojo últimamente: La gente "borde" es "pelota" en su intimidad.
Una cantidad indeseable de personas parece sentirse realizada cuando es desagradable con otros. Constato que, en muchos casos, son los mismos que, a solas, se comportan de una forma aduladora insufrible.
Pero el individuo también sabe ser borde sin necesidad de exhibir su agresividad, su desenvoltura, ante los demás. Embisten para reafirmarse; arremeten trasluciendo una especie de "deberse al grupo" o al líder.
Rotundo contraste con la docilidad que los mismos seres son capaces de demostrar con alguien objeto de su acoso o todo lo contrario. Creen detectar un lider, y entonces, tal vez, en una búsqueda de su aprobación, se suman a sus razonamientos y renuncian a sus propias impresiones, con un resultado vergonzosamente "baboso".
Digo yo, si no será más rentable emocionalmente, ser agradable a tiempo completo (con las salvedades que sea necesario llevar a cabo) y puntualizar las cosas con tranquilidad.
(A todo ésto, si alguien tiene una foto de un grupillo arremolinado en torno a alguien, la pongo)